POBREZA-EEUU: Ayudar con poco y con un click

SAN DIEGO, Estados Unidos, oct Por Enrique Gili

 (IPS) – En la década pasada, pocos imaginaban que hacer una donación caritativa sólo requeriría un click en el ratón de la computadora.

 

Las tecnologías de la información y la comunicación facilitan el giro de dinero a través de Internet, lo que permite a organizaciones sin fines de lucro experimentar con programas de donantes que devuelven protagonismo a los ciudadanos comunes y que crean, en el proceso, una nueva estirpe de filántropos.

 

Uno de los impulsores de esta modalidad es Keith Taylor, quien considera que su misión es llevar la filantropía a las masas. Abrazó esta causa en 2002, luego de su propia experiencia de vivir en la pobreza.

 

Como flamante graduado con muy poco dinero, que alternaba entre trabajos de media jornada como docente, las finanzas de Taylor eran precarias. Sus amigos lo ayudaron a superar el problema.

 

“Tomé conciencia de que esas personas no eran ricas, sino, simplemente amables”, afirmó.

 

Para expresar su gratitud creó una página de Internet, con la esperanza de que algunos visitantes se sumaran a su oferta de ayudar a personas que debían afrontar un gasto por única vez. En cambio, recibió una catarata de respuestas y así nació la organización sin fines de lucro Modest Needs.

 

“No se trata del dinero, sino de hacer lo mejor con lo que uno tiene”, aseguró Taylor.

 

El objetivo es ayudar a los trabajadores pobres cuando deben afrontar una inesperada emergencia financiera. Apunta especialmente al creciente segmento de la población estadounidense que se ve agobiado por el peso de sus hipotecas y deudas con sus tarjetas de crédito.

 

“La idea de Modest Needs fue crear una comunidad para personas que no contaban con una”, dijo Taylor.

 

Los donantes evalúan la urgencia de los pedidos recibidos y dirigen el dinero hacia donde es más necesario. Incluso una pequeña suma pueden marcar una gran diferencia en las vidas de quienes lo reciben.

 

Y a juzgar por la enorme cantidad de testimonios volcados en la página de Internet, el valor de esa ayuda frecuentemente excede a su monto.

 

“Agradezco sinceramente a todos los que me ayudaron para pagar el costo de la guardería de mi hija. Casi no puedo creer su generosidad. Lloré cuando me informaron que mi pedido había sido aceptado”, señaló una de las beneficiadas en un mensaje que colocó en el sitio de Internet.

 

Los pedidos de ayuda para pagar gastos médicos, el alquiler o arreglar el automóvil son típicos. Junto con la solicitud de asistencia, en la página de Internet se señala si quienes los formulan se encuentran por encima o debajo de la línea de pobreza y si están en condiciones de recibir otros tipos de auxilios financieros.

 

Taylor cree que la fuerza de Modest Needs radica en su capacidad para responder rápidamente a las necesidades de los donantes y quienes reciben la ayuda, a diferencia de los sistemas de asistencia social estatales, caracterizados por la burocracia.

 

Ocho personas administran este programa, que hubiera sido imposible de implementar sin el desarrollo de los sistemas de pagos a través de Internet. En 2007 entregaron 884.990 dólares a 1.582 personas. Los pedidos fueron 16.000.

 

Según Taylor, reciben 2.000 solicitudes de ayuda por mes, aunque espera que ese número aumente como consecuencia de la crisis financiera.

 

La cantidad también aumenta para las festividades de Navidad y Año Nuevo. Modest Needs considera que habrá entregado dos millones de dólares para fines de 2008.

 

Estudios de la Organización de las Naciones Unidas señalan que la pobreza y las carencias en materia de salud podrían resolverse si se aplican adecuadamente los fondos necesarios. Pero como los gobiernos no cumplen con sus obligaciones, los ciudadanos filántropos se están involucrando.

 

Las organizaciones sin fines de lucro han comenzado a volcarse a un segmento de potenciales donantes tradicionalmente ignorado: las personas comunes. La filantropía ha sido el terreno exclusivo de la gente adinerada. Primero había que volverse escandalosamente rico, después dar algo para obras de caridad.

 

Actualmente, la filantropía se torna más abierta y democrática, dijo Peter Deitz, consultor que sigue a través de su blog los cambios que se producen en este campo.

 

“Internet está derrumbando barreras, permitiendo que cualquiera que ser acerque a este espacio participe como donante o receptor de ayuda”, agregó.

 

Como precaución ante posibles maniobras fraudulentas, Modest Needs pide a quienes solicitan ayuda que envíen la factura de algún servicio, como prueba de su identidad y dirección postal.

 

El monto que reciben los solicitantes se ubica, en general, entre 300 y 1.000 dólares. Pero sólo califican para obtener la ayuda quienes se enfrentan con una necesidad de corto plazo, no una asistencia financiera permanente.

 

Modest Needs busca otorgar una plataforma y dar voz a las personas cuyos nombres jamás aparecerán en las columnas de sociedad de los periódicos, convirtiendo a sus donaciones en un verdadero acto de compasión. (FIN/2008)

 

© “Todos los Derechos Reservados, IPS Inter Press Service, (2008)” ©El Bonsai

 

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