MUJERES-ARGENTINA: Periodistas, así se habla

BUENOS AIRES, oct Por Sebastián Lacunza

 (IPS) – Con el destierro de expresiones como “crímen pasional” y la incorporación definitiva del término femicidio, una organización que agrupa a más de 100 periodistas de Argentina elaboró un decálogo para el tratamiento informativo de los delitos de género.

 

El trabajo elaborado por Periodistas de Argentina en Red-Por una Comunicación No Sexista (PAR), que ya fue expuesto en mesas de debate y acercado a asociaciones culturales, sociales y redacciones periodísticas, será presentado en sociedad el 25 de noviembre, en ocasión del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

 

Tiene por fin abordar “una discriminación que está muy invisibilizada en la que muchas veces no hay una acción a propósito, sino que se comete porque está naturalizada en nuestra vida cotidiana”, indicó a IPS Liliana Hendel, psicóloga y periodista del canal de televisión para abonados Todo Noticias, una de las redactoras del decálogo.

 

“Desterramos de nuestras redacciones la figura de ‘crimen pasional’ para referirnos al asesinato de mujeres víctimas de la violencia de género. Los crímenes pasionales no existen”, prescribe, por ejemplo, el punto tres del documento.

 

Para Hendel, “llamar pasional a un crimen es suponer que es un efecto del amor, porque ‘la quería demasiado’, lo que aleja del concepto del delito”.

 

Agregó que al amparo de “la enfermedad por amor” se omite “ver a un delincuente que hace abuso de poder, tanto que es dueño de la vida de otra y puede matarla”. Las estadísticas citadas por PAR indican que 99 por ciento de los asesinatos cometidos por cónyuges, amantes, parejas tienen por víctima a mujeres.

 

Esta red propone la utilización de términos como “femicidio” (asesinato de mujeres) o “feminicidio” (delitos de lesa humanidad contra mujeres por el hecho de serlo). Otros términos aconsejados por los movimientos feministas son “violencia contra las mujeres, violencia de género y violencia machista”.

 

Un punto clave en el que se hace hincapié para evitar caer en la discriminación de género es la consulta de fuentes.

 

“Más allá de si se tratan asuntos de género, es importante consultar a abogadas, historiadoras y organizaciones no gubernamentales feministas que aporten su mirada sobre los hechos, lo que inexorablemente va ayudar a ver lo que no podemos porque nos parece natural”, ejemplificó Hendel.

 

Entre otras cuestiones que demuestran sexismo en la cobertura informativa, en PAR mencionan “la descripción puntillosa de cómo una mujer estaba vestida o el énfasis, por ejemplo en los asesinatos cometidos por mujeres, en indignarse porque se contradice ‘el instinto maternal’, lo que presupone una sacralización de la maternidad”.

 

“Hay un deslizamiento de la asociación entre lo materno y lo mujer, una necesidad de que la mujer sea buena”, expresó la periodista.

 

El decálogo tuvo “buena” acogida en diferentes ámbitos en los que fue presentado, según PAR. “En general es muy bien recibido. Cuando una no se pone en actitud de víctima ni confrontativa, sino que describe hechos y tendencias que históricamente son así, el otro es receptivo”, comentó Hendel.

 

PAR se formó en 2006 y tuvo su génesis en el portal de noticias de género Artemisa, siguiendo la senda del sitio mexicano Cimacnoticias. La red tiene un encuentro anual, el último realizado en junio en la noroccidental provincia de Salta y en 2009 será en septiembre en la central La Pampa.

 

“Somos militantes feministas mujeres y también varones, es importante decirlo, que creemos que la sociedad verdaderamente equitativa se construye entre todas y todos. Nadie te diría que para ser humanista tenés que ser varón o mujer. Plantear los derechos de la humanidad no requiere exclusión de género”, explicó Hendel.

 

La periodista reconoció que la apertura de ciertas puertas para el lenguaje no sexista puede no ser fácil.

 

“Dentro del ámbito gráfico es mucho más duro, va a ser un largo proceso”. Sin embargo, Hendel se mostró esperanzada. “Internet genera una posibilidad de masificación, teniendo claro que la red no es todavía una ámbito con acceso a todo el mundo, que va a hacer que este tramo del recorrido sea más veloz que lo que han sido los 30 o 40 años anteriores”.

 

DECÁLOGO

 

1- Es correcto utilizar los siguientes términos: violencia contra las mujeres, violencia de género y violencia machista

 

2- La violencia de género es un delito, en tanto y en cuanto constituye una conducta antijurídica que debe ser prevenida y sancionada, un problema social, un atentado contra el derecho a la vida, la dignidad, la integración física y psíquica de las mujeres y una cuestión concerniente a la defensa de los derechos humanos.

 

3- Desterramos de nuestras redacciones la figura de “crimen pasional” para referirnos al asesinato de mujeres víctimas de la violencia de género. Los crímenes pasionales no existen

 

4- Lo importante es proteger la identidad de la víctima, no la del agresor. Dejar en claro quién es el agresor y quién es la víctima, y señalar cuales pueden ser las actitudes y situaciones que ponen en riesgo a la mujer en una relación violenta, para ayudarlas a toma conciencia sobre su estado.

 

5- Hay informaciones que pueden perjudicar a la víctima y a su entorno. No siempre es conveniente identificarla. Es ofensivo para la victima utilizar diminutivos, apócopes, apodos, etcétera, para nombrarla.

 

6- Nunca buscaremos justificaciones o “motivos” (alcohol, drogas, discusiones, celos, separación de la pareja, infidelidad, etcéteras), que sólo distraen la atención del punto central: la violencia. La causa de la violencia de género es el control y la dominación que determinados hombres ejercen contra las mujeres.

 

7- Es imprescindible chequear las fuentes, sobre todo las oficiales.

 

8- Mantener el tema en agenda, denunciando la violencia en todas sus expresiones: psicológica, económica, emocional, sin esperar la muerte de las mujeres. Abordar el relato de los hechos tomando en consideración su singularidad, pero también aquello que lo asemeja a otros casos. Eso permitirá abandonar consideraciones tales como “otro caso de”… “un caso más de…”, evitando el efecto narcotizante.

 

9- Tener especial cuidado con las fotos e imágenes que acompañan las notas. Respetar a las víctimas y a sus familias, alejarse del sexismo, el sensacionalismo y la obscenidad. Nunca robar imágenes o audio a la víctima. Cuando se musicaliza, no usar temas que remitan al terror, ni que contengan letras que hablen de “amores enfermos” o celos.

 

10- Siempre incluiremos en la noticia un teléfono gratuito de ayuda a las víctimas y cualquier otra información que les pueda ser útil.

 

© “Todos los Derechos Reservados, IPS Inter Press Service, (2008)” ©El Bonsai

 

 

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