DERECHOS HUMANOS-MÉXICO: La Corte y el caso del transexual

MÉXICO, dic (IPS) Por Diego Cevallos

– ¿Es legal que al modificar una acta de nacimiento se incluya una anotación en la cual se informe que el señor X cambió de sexo y ahora es la señora Y? El caso, que está a debate en la Suprema Corte de Justicia de México, pone sobre el tapete los derechos a la intimidad y no discriminación de los transexuales.

 

Será en las primeras semanas de 2009 cuando los 11 jueces de la Corte tomen una decisión sobre el caso, el primero de su tipo que trata el máximo tribunal constitucional del país.

 

“Los jueces tienen en sus manos nuestro derecho a vivir sin las sombras de la discriminación”, dijo a IPS Gloria Davenport, transexual que trabaja como asesora del estatal Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH-Sida (Censida).

 

Diversos estudios indican que los transexuales sufren altos índices de violencia, discriminación y afectaciones a su honra, entre otros motivos por su imposibilidad de cambiar de identidad de forma expedita.

 

La estatal pero independiente Comisión de Derechos Humanos de la capital mexicana calcula que entre 1995 y 2006 se cometieron en este distrito al menos 148 asesinatos por homofobia contra lesbianas, gays, travestis y transexuales.

 

La Suprema Corte de Justicia decidió ocuparse del cambio de identidad de un transexual luego que éste presentó un recurso de amparo ante una sentencia previa que consideró injusta. Los magistrados indicaron que el asunto tiene trascendencia por estar en juego la inserción social de las personas.

 

En primera instancia y luego de dos años de proceso, un juez de la capital del país otorgó al solicitante la posibilidad de contar con una nueva acta de nacimiento, pero rechazó el pedido de que no se indique en tal documento su nombre y sexo anteriores.

 

 

El peticionario, quien se identifica públicamente con las siglas M.B.A.R., demanda que su cambio de identidad debe permanecer en secreto para que no se violen sus derechos a la intimidad y a no ser discriminado.

 

En la sesión del 25 de noviembre, cinco magistrados de la Suprema Corte consideraron legal que en el acta se consigne expresamente el cambio de sexo y nombre, pues, según argumentaron, esa medida tiene como objetivo dar seguimiento a la identidad de las personas y así evitar transgresiones y fraude a terceros. Además, rechazaron que la normativa del Código Civil capitalino que así lo ordena sea discriminatoria, pues se trata de un procedimiento general que aplica a cualquier persona que desee hacer alguna modificación a su acta.

 

Pero otros cinco jueces se pronunciaron en sentido contrario y opinaron que dejar constancia del cambio de sexo podría generar discriminación.

 

Uno de los magistraron del alto cuerpo judicial no estuvo presente en la discusión por lo que la sentencia fue pospuesta. Según indicó a IPS un portavoz del departamento de Comunicación Social de la Suprema Corte, el caso volverá a ser votado el año entrante.

 

Diana Guerrero, activista del Frente Ciudadano Pro Derechos de Transexuales y Transgéneros de México, declaró a IPS que “el pronunciamiento de la Corte definirá cuál será el ajuste que se haga a futuro a normas federales respecto del derecho de identidad de las personas”.

 

En el parlamento circulan proyectos de ley para abordar el tema del cambio de sexo, pero no cuentan con apoyos mayoritarios y tampoco hay definición sobre posibles fechas de debate y potencial aprobación.

 

En México, cuya división política-administrativa es de carácter federal, sólo la capital tiene una legislación, aprobada en agosto, que regula la posibilidad de que un transexual o transgénero cambie su identidad. Para hacerlo, debe cumplir un proceso en el que intervienen peritos y un juez.

 

Según esa norma, la nueva acta de nacimiento pedida por un transexual no indicará si antes fue hombre o mujer, pero quedará registro del cambio en los archivos oficiales.

 

El caso que estudia la Suprema Corte de Justicia es de un capitalino que se transformó en mujer con base a la legislación anterior. Esa normativa, al igual que las del resto del país, indica que cualquier modificación al acta de nacimiento debe quedar anotada en el mismo documento.

 

Davenport, del Censida, y Guerrero, del Frente Ciudadano Pro Derechos de Transexuales y Transgéneros de México, coinciden en que la legislación capitalina representa un avance, pero limitado. Ambas creen que lo se requiere es una norma nacional que garantice el cambio de identidad de manera expedita y barata.

 

“Lo que decida la Corte podría marcar el rumbo en todo el país”, reiteró Guerrero, quien por falta de recursos y abogados no ha podido cambiar sus documentos de identidad que lo señalan como varón.

 

Davenport se quejó de que la única normativa –la de la capital– que trata expresamente el caso de los transexuales obliga al interesado a someterse a un proceso de peritajes que puede llegar a costar más de 800 dólares. A esa cantidad deberán agregarse gastos previos en psicoterapia, trato hormonal y cirugía.

 

“Los transexuales enfrentamos todo tipo de problemas, pero el principal es la discriminación”, expresó.

 

Muchos de los transexuales hoy se prostituyen “porque no tienen otras opciones laborales”, señaló. Davenport confesó que también lo hizo luego de perder su empleo de periodista, que según afirmó, ejercía en una agencia de noticias donde fue discriminada.

 

 

Una encuesta realizada en 2005 por la Secretaría (ministerio) de Desarrollo Social y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación indicó que 94,7 por ciento de los consultados entre quienes son parte de las “minorías sexuales” declararon sentirse discriminados en México. Juan Luis Álvarez-Gayou, director del Instituto Mexicano de Sexología, explicó que, “a diferencia de lo que cree el público en general”, los transexuales no son gente que quiere cambiar de sexo por capricho “sino que son hombres que nacieron con un cuerpo de mujer o mujeres que nacieron en un cuerpo de hombre, y esto les crea una zozobra y una incertidumbre tremenda”.

 

Tanto Davenport como Guerrero relataron que cuando eras niños se percataron de que el cuerpo de varones que tenían no correspondía a su identidad de género.

 

Ambas, que ahora se asumen plenamente como mujeres, esperan que la próxima resolución de la Suprema Corte de Justicia abra las puertas a reformas legislativas que obliguen al Estado a apadrinar y financiar el cambio de identidad de un transexual.

 

© “Todos los Derechos Reservados, IPS Inter Press Service, (2008)” ©El Bonsai

 

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